domingo, 21 de septiembre de 2014

LANA SUTRA


lana
Él era cubano y yo me sentía sin patria. Esa noche nos convertimos en un ser de dos cabezas, cuatro brazos y todo lo que eso conlleva, fuimos un ser sin patria mientras aquello duró. En el sexo descubrí que la unión de dos personas complementan a un ser superior que se une con engranes y caricias; que entre pieles y caricias logran perfecta armonía y que la vida de ambos va a alguna parte aunque ninguno sepa a dónde. Milan Kundera decía que las buenas relaciones sólo perduraban si la vida sexual no llegaba a ella, pero esa noche descubrí que una vida completa es inconcebible sin la fuerza de esa unión.



Erik Ravelo es un artista cubano que por medio de la serie Lana Sutra, esculturas hechas con lana en posiciones del Kama Sutra, muestra al mundo a partir de la combinación de colores, que las barreras de la diversidad cultural y la diferencia racial son sólo ideas superfluas. El discurso de su obra gira en torno a la disolución de nacionalidades pues sociedades, ideologías y religiones nacen en el mismo globo terráqueo creando siempre diversidad cultural.

 
El proceso de sus esculturas inicia con el modelado en yeso de los modelos que elige y al secarse la venda, los forra con lana de colores llena de mensajes poéticos que juegan con la fuerza de las posiciones sexuales, la suavidad de la textura y el sentimiento con el que Erik Ravelo articula sus experiencias con diferentes culturas, estilos de vida y religiones.

 Kama Sutra
La elección de posiciones sexuales no necesariamente resulta el momento del coito, sus esculturas representan lo más sincero que la humanidad puede tener. En el intercambio de amor ambos gozan y complementan; esta idea de sentimiento no resulta extraña, pues las esculturas más que sexo representan la fusión de ideas, sentimientos, razas y nacionalidades. De ahí la combinación de colores que utiliza en Lana Sutra.

Fuente: culturacolectiva (Luz Espinosa)